Un artilugio multiusos
Las aplicaciones de láser abarcan cada vez más campos de la tecnología. Se emplea en la fabricación de piezas debido principalmente a su capacidad para concentrar energía. La facilidad para ser controlado electrónicamente lo hace muy eficiente en procesamiento de información, telecomunicaciones, medicina, óptica…
La fotocopiadora y la impresora láser se basan en proyectar el haz sobre un tambor del material adecuado, como el selenio, cargándose electrostáticamente la zona iluminada. Esto permite retener las partículas del polvo mezcla de carbón y plástico, que luego son fundidas térmicamente y transferidas al papel.
Hay láseres que dan impulsos de enorme potencia, al producirse la descarga en tiempos inferiores a mil trillonésimas partes de un segundo. Otros proporcionan continuadamente un haz luminoso de hasta cien millones de vatios por milímetro cuadrado. Estas características los hacen muy útiles para el procesamiento de materiales.
Se usa, por ejemplo, para recubrir una chapa con una capa altamente resistente de otro material, depositado sobre aquélla en forma de polvo y fundido por luz láser; pueden agujerear un material con el diámetro y profundidad deseadas sin que afecte al resto de la pieza, como los orificios para los pilotos traseros de los automóviles, o para configurar circuitos electrónicos. También se usa para tratamientos térmicos, ya que se controla con facilidad la extensión y profundidad de penetración térmica sobre piezas que precisen propiedades superficiales diferenciadas, como el caso de los motores de aviación o de los diesel para automóviles.
Algunas aplicaciones del láser
Medir distancias
Desde 1983 el metro patrón se define como la longitud recorrida por una luz láser en el vacío durante 1/299.792.458 segundos (para comprender el por qué de semejante fracción basta con darse cuenta de que el denominador es el valor de la velocidad de la luz en el vacío en metros por segundo). El láser genera una luz que permite obtener medidas de longitud con una altísima precisión. Por ejemplo, la distancia Tierra-Luna usando un espejo que colocaron allí las misiones Apolo.
En la industria se emplea para medir formas, tamaños o espesores de piezas o capas, conocer al instante el diámetro de barras o tubos sin tocarlos o en sistemas de visión tridimensionales con cámaras. También se utilizan, entre otras aplicaciones, para leer códigos de barras o para fabricar hologramas.
Otras aplicaciones son la medida de velocidades en fluidos (por ejemplo, experimentos en túneles de viento) o la medida de deformaciones en sólidos.
Movimiento en un fluido. Cedido por el Grupo de Holografía y Metrología Óptica del I3A.