El proyecto internacional “BMRex” está coordinado por Jonas Gurauskis (científico del ARAID del CSIC en el INMA) que, junto a Scott Mitchell (CSIC en el INMA), trabajan en dos patentes para retener y degradar los microplásticos en depuradoras, antes de que lleguen a ríos y mares
Estos avances y muchos otros relacionados con la contaminación del agua y la gestión de recursos hídricos se abordarán en mayo en un simposio internacional en el Centro de Ciencias Pedro Pascual en Benasque (Water Safety Symposium – WSS2026)
Zaragoza, 21 de abril de 2026. Los microplásticos y los nanoplásticos se han convertido en un gran problema medioambiental de nuestro tiempo, con billones de fragmentos que llegan, por bioacumulación, a nuestra cadena alimentaria y nuestro cuerpo. Debido a su tamaño y a su comportamiento coloidal, estas partículas se comportan más como el humo en el aire que como la arena en el agua. Es decir, no pueden capturarse fácilmente con filtros convencionales.
Desde el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón INMA, instituto mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Zaragoza, se trabaja ya en dos prometedoras patentes para capturar y degradar estos microplásticos en un único proceso. Además, la solución se aplicaría dentro de las aguas de los sistemas de depuración, evitando que la contaminación llegase a ríos y mares.
El avance viene del proyecto europeo “BMRex”, coordinado por Jonas Gurauskis, investigador ARAID del CSIC en el INMA. El proyecto, que arrancó hace tres años, está impulsado por un consorcio internacional formado por equipos de España, Alemania, Portugal, Dinamarca y Reino Unido y liderado por el CSIC. Ha recibido una subvención Pathfinder Open de 3.213.793,75 euros del Consejo Europeo de Innovación (EIC) y por la agencia británica de financiación de la innovación (UKRI), con 267.683,00 libras. Además, dentro del diseño de las membranas está siendo decisivo el trabajo de otro científico del CSIC en el INMA, Scott Mitchell.
La propuesta de BMRex se basa en reactores de membrana biocatalíticos diseñados expresamente para actuar dentro de las plantas de tratamiento de aguas residuales. Estos reactores permiten ‘cazar’ los microplásticos que circulan en el agua, retenerlos y degradarlos en un único acto, evitando que sigan circulando por el ciclo del agua. Se trata de un avance especialmente relevante porque aborda el problema en su origen, antes de que los contaminantes se dispersen y resulten mucho más difíciles de eliminar.
Una solución factible y no contaminante
Los reactores se fabrican con materiales cerámicos, resistentes y duraderos, que no añaden nuevos plásticos al sistema.
Por una parte, la cerámica ofrece una gran durabilidad y estabilidad en proyectos de tratamiento de aguas; y, además, no contamina, con lo que la solución es coherente con el propio objetivo ambiental del proyecto.
Por otra parte, BMRex no sólo ‘caza’ los microplásticos y los degrada, sino que dedica una parte sustancial de su esfuerzo a asegurar que los compuestos resultantes de esta degradación no sean persistentes, tóxicos o problemáticos para los ecosistemas. No se trata solo de “hacer desaparecer” el plástico, sino de cerrar el ciclo sin generar nuevos riesgos invisibles.
¿Es posible medir con fiabilidad los microplásticos?
El consorcio se encontró con un obstáculo imprevisto pero fundamental nada más empezar el proyecto: los microplásticos no sólo son difíciles de eliminar, sino también de medir. Por eso, el equipo no podía confiar plenamente en los protocolos existentes en el campo de caracterización y medición de los microplásticos, una polémica que está detrás de publicaciones recientes de revistas tan prestigiosas como Nature, que indican que las cifras de contaminación por estos diminutos materiales podrían estar sesgadas.
Este estudio resulta especialmente fiable porque el primer reto del consorcio fue establecer sus propios procedimientos de medición y tratamiento de muestras para evitar errores de cuantificación.
Expertos internacionales analizarán el efecto global de contaminación del agua en Benasque en el mes de mayo
El INMA está volcado en encontrar soluciones a estos problemas y reforzar el papel de la investigación como herramienta clave para afrontar los principales desafíos medioambientales actuales.
Dentro de este reto se enmarca el Water Safety Symposium -WSS2026, que se celebrará en unas semanas en el Centro de Ciencias de Benasque Pedro Pascual para analizar los contaminantes emergentes y nuevas tecnologías para purificar el agua. El encuentro tendrá lugar del 6 al 9 de mayo de 2026 y reunirá a científicos, ingenieros, industria y responsables políticos para debatir soluciones frente a la crisis global del agua y mejorar su seguridad y calidad.
Las sesiones científicas girarán alrededor de cinco grandes ejes temáticos: la gestión de los recursos hídricos frente a la escasez global; los retos que plantean los contaminantes emergentes, como los PFAS, los microplásticos y los residuos farmacéuticos; y el desarrollo de materiales avanzados para la purificación, incluyendo membranas multifuncionales y nanomateriales. Además, se presentarán innovaciones en dispositivos inteligentes y sensores impulsados por inteligencia artificial para la monitorización de la calidad del agua en tiempo real, así como enfoques sostenibles y de eficiencia energética, que abarcan desde la desalinización de bajo consumo y la biorremediación hasta la purificación solar y los sistemas circulares de uso del agua.
El simposio está organizado principalmente por investigadores del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón y del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón I3A (Unizar).
Centro de excelencia Severo Ochoa
El Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA) ha sido el primero de nuestra Comunidad Autónoma en obtener la acreditación de excelencia Severo Ochoa, que concede la Agencia Estatal de Investigación. Ese reconocimiento supone una financiación de 4,5 millones de euros y la dotación de cinco contratos predoctorales para el periodo 2024-2028.
El INMA es un instituto mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza. Con alrededor de 300 miembros, tiene más de 40 proyectos europeos en curso y una media anual de 300 publicaciones y 7 millones de euros obtenidos en programas públicos competitivos. Además, trabaja en colaboración con la industria, logrando en torno a un millón de euros anuales por contratos y royalties.
21-04-2026

