Determinados equipos científicos que usan helio líquido estaban sufriendo un problema generalizado y desconocido, el bloqueo de un capilar usado para bombear helio líquido. En el INMA se identificó al responsable de estos bloqueos: sub-trazas de hidrógeno molecular presentes en el helio líquido. Se desarrolló una tecnología de purificación en dos etapas (Criocondensación + Quimisorción) que elimina el hidrógeno de forma muy eficiente y es capaz de producir un helio líquido de ultra-alta pureza (yi<10-14), con la que se ha resuelto el problema de bloqueos de impedancias.
Paralelamente se ha desarrollado un detector de presencia de hidrógeno en helio líquido sencillo y económico, con el que es posible detectar la presencia de hidrógeno en el helio líquido en pocos minutos, y de esta forma proteger a los equipos sensibles a esta impureza. Se han distribuido decenas de estos detectores por institutos y laboratorios de investigación de todo el mundo.
