
Chateando con la Ciencia: Carlos Sánchez Somolinos
Título: «Robots blandos, materiales vivos: Programando el movimiento desde la impresión 3D»
En el marco del X Ciclo de Conferencias «Chateando con la Ciencia», organizado por el Real Zaragoza Club de Tenis con la colaboración del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), les invitamos a una sesión fascinante sobre el futuro de la robótica.
Sobre la charla: La robótica blanda propone un cambio de paradigma, alejándose de las estructuras rígidas para crear sistemas flexibles, seguros y adaptativos inspirados en organismos vivos. Durante la sesión, se explorará cómo la integración de materiales inteligentes, como los elastómeros de cristal líquido, permite que el propio material actúe como sensor y actuador. Se presentarán estrategias innovadoras de impresión 3D y 4D desarrolladas en el Advanced Manufacturing Laboratory (AML) para programar el movimiento desde la fabricación, logrando robots biomiméticos con respuesta a la luz y campos magnéticos que muestran niveles básicos de autonomía.
El Ponente: La conferencia será impartida por Carlos Sánchez-Somolinos, Profesor de Investigación del CSIC en el INMA. Con una destacada trayectoria en el desarrollo de sistemas poliméricos funcionales, ha liderado proyectos europeos de excelencia como PRIME y STORM-BOTS, y es cofundador de empresas spin-off tecnológicas.
Detalles del evento:
- Fecha: Jueves, 12 de marzo de 2026.
- Hora: 19:00.
- Formato: Video-conferencia restringida a 100 participantes.
- Inscripción: Para asistir, es necesario solicitar el código de acceso enviando un correo a palacio@unizar.es antes del 14 de enero.
Esta nueva generación de robots busca desplazar el control desde los motores externos hacia el propio material, integrando forma y función de manera similar a como ocurre en la naturaleza.
Analogía para entender la robótica blanda: Podemos imaginar que la robótica convencional es como un caballero con una armadura rígida que necesita motores en sus articulaciones para moverse, mientras que la robótica blanda es más parecida a un pulpo: su propio cuerpo es flexible y sensible, permitiéndole adaptarse y reaccionar al entorno de forma fluida sin necesidad de piezas mecánicas externas.
